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La productividad y el Home office

¿Otra vez ese tema del Home office? Hablar del Home office es relevante porque en lugar de haber mejorado, ha empeorado.

Es 2021 y las cosas han cambiado, pero seguimos en Home office. Llevamos muchísimo tiempo de Pandemia y siguiendo las medidas correspondientes, que nos han llevado a un aislamiento antinatural y con sus correspondientes consecuencias. La más afectada, además de la educación, es el Home office.

Se pusieron de moda a mediados de 2020 los webinars sobre Home office, Diario aparecía un nuevo gurú para explicar cómo sobrellevar mejor el Home office, Home office, Home office. Hasta en la sopa aparecía el mentado Home office. Un maldito webinar sobre tips para superar el Home office más y le quería uno aventar algo a la computadora o al celular.

El Home office llegó para quedarse. ¿Hay quien todavía piensa que regresaremos al sistema tradicional cuando los ahorros de las empresas debido al Home office son enormes? Lo dudo. El Home office es ya una realidad que no se irá.

Claro que el Home office tiene grandes ventajas y también podemos decir que el Home office tiene grandes desventajas.

La principal ventaja del Home office es la practicidad de estar en casa, otra ventaja del Home office es que no es necesario trasladarse a una oficina, lo cual disminuye el tránsito y las aglomeraciones en el transporte público, pero no todo es “miel sobre hojuelas” en el Home office. También tiene mucho de negativo el Home office.

Según Aristóteles, los humanos somos “animales sociales”, lo cual significa que necesitamos de “socializar”. El Home office no es conducente a la socialización. El Home office es aislamiento. Los efectos nocivos del aislamiento son tema de otra entrada en este blog, pero en general todos podemos percibir nuestra ansiedad al haber estado tanto tiempo aislados, con sus consecuencias, como apatía, tristeza, depresión, irritabilidad, etc. Ya no suena tan bonito el Home office como a mediados de 2020.

¿Qué es más fácil? ¿Hacer la preparatoria presencial o abierta? La presencial es tan simple como asistir, pasar las materias y, en general, sobrellevar la conductas sociales de la edad. Sería el equivalente a la rutina de ir a una oficina todos los días. La preparatoria abierta, que existe hace décadas, requiere de mucha disciplina, hacer caso omiso a los distractores y pasar las materias con ayuda mínima de los profesores o tutores. Es el equivalente al Home office. Excepto que el Home office es mucho más difícil. Si tomamos en cuenta que, además la responsabilidad y las horas invertidas en el Home office son mayores, aumenta mucho la dificultad y más aún el reto emocional del aislamiento que viene con el Home office.

El Home office, que para muchos parecía una buena idea a mediados de 2020, hoy los tiene fastidiados. Anhelan las relaciones interpersonales de la oficina. El Home office no lo provee. Extrañan la reunión clandestina en la máquina de café. En el Home office eso no sucede. Dado que las escuelas también están impartiendo lecciones en casa, los empleados tienen el reto adicional de llevar a cabo sus labores en un Home office con interrupciones, sonido de lecciones en otra computadora o televisor, distracciones y otras tantas contribuciones al caos del Home office.

La comunicación trunca en el Home office

Gran parte de la comunicación es no-verbal y, aunque seguiremos usando para el Home office herramientas como Zoom, Teams y otras plataformas de comunicación a través de una pantalla, hay mucho que escapa al entendimiento, ya que no se capta gran parte del lenguaje corporal. El Home office ha hecho que aumenten las fricciones, los malos entendidos, las malas interpretaciones y, en general, ha mermado la comunicación. El Home office en general no es conducente a una comunicación óptima.

La disminución de la productividad debido al Home office

Si la persona que trabaja en Home office no tiene muy buena actitud ya que el Home office le ha aislado de sus compañeros, si además ha aumentado su nivel de fastidio y de apatía, así como de tristeza por la falta de convivencia social, su productividad necesariamente disminuye en el formato de Home office.

Disminución de la lealtad en el Home office

Aquellos empleados que iban con cierto grado de entusiasmo a la oficina y se sentían “parte de algo”, en el Home office ya no lo sienten. Ahora sienten que son piezas de maquinaria en un gran monstruo empresarial que los exprime, sensación provocada por el Home office. La rotación de personal ha aumentado: en empresas como las instituciones financieras, que están ganando más dinero que nunca, hay un enorme desencanto y deserción, en buena medida derivados del Home office.

¿Hay solución para los efectos nocivos del Home office?

Bueno, la primera solución se avecina, pero no sabemos en cuánto tiempo y es pasar a un sistema híbrido, en el cual los empleados vayan un par de días a la oficina y el resto continúen en Home office. Otra es la legislación de que el patrón sea quien pague los servicios que el empleado consume para el Home office, como luz, internet, teléfono celular y solo use equipos de la empresa y no propios.

La mejor solución es contrarrestar el estado de ánimo de los empleados de Home office mediante pláticas, videos, audios y lecturas motivacionales. Ya decía el célebre escritor y conferencista Zig Ziglar “La motivación es como bañarse: se necesita todos los días”. Contratar motivadores externos para contrarrestar el ánimo decaído de los empleados en Home office es un buen tanque de oxígeno en lo que pasamos al sistema híbrido, aunque el Home office seguirá, la desmotivación quizá disminuya un poco más adelante pero en este momento está a niveles alarmantes en este casi 100% Home office generalizado.

Aunque los empleados también pueden ser motivados por sus supervisores, el efecto es mínimo, ya que todos tenemos cierto rechazo a las figuras de autoridad. Esa misma persona que hoy, en el Home office te está tratando de motivar, hace dos semanas te puso una buena regañada y tal vez corrió a tu mejor amiga. Por eso no es tan eficaz para motivar a las personas en el Home office alguien de la misma corporación. Es mucho mejor para disminuir la rotación, mejorar el ánimo, aumentar la productividad, mejorar la actitud y, en general, crear armonía, tener a un motivador externo al menos una vez por mes en el actual formato de trabajo conocido como Home office.

Y tú, ¿cómo estás enfrentando el Home office?

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