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Qué es una conferencia o una videoconferencia de calidad

Conferencias, conferencias, conferencias. Estamos inundados del tema de las
conferencias. En especial del de las videoconferencias.


¿Por qué? Porque al no podernos reunir, las videoconferencias son muy necesarias y porque desafortunadamente, la mayoría son malísimas. Eso nos urge a buscar las mejores para aprender, conocer, desarrollarnos y encontrar motivación.


Para poder comprender mejor lo que es una conferencia o una videoconferencia, empecemos por el principio:


La Real Academia de la Lengua Española (RAE) define como conferencia:
“Exposición oral ante un público sobre un determinado tema de carácter didáctico o doctrinal”
Lo que la RAE no aclara es cuándo una conferencia o una videoconferencia es
buena o mala.
La mayoría de las conferencias o videoconferencias de hoy son intrascendentes y se olvidan en el momento en el que salimos de ellas o en el momento en que termina la transmisión que veíamos en la computadora o teléfono celular. ¿De qué se trató la videoconferencia? Quién sabe.


¿Porque hay tan pocas conferencias o videoconferencias que se vuelven
memorables?

¿Porqué hay pocas conferencias memorables?
¿Porqué hay pocas conferencias memorables?


Cualquiera que tenga facilidad para hablar en público, domine más o menos un tema y pueda transmitir a través de su teléfono o computadora, puede impartir una videoconferencia, pero casi todas serán tan emocionantes como regalarle ropa a un niño que deseaba juguetes. Cero interés. A lo que sigue. Gracias.


Una conferencia se vuelve especial cuando la recordamos, cuando nos hace
reflexionar y en especial cuando provoca en nosotros una decisión que nos lleva a cambiar. Esa es una buena conferencia. Claro que si hablamos de una videoconferencia la dificultad aumenta. Hay cuestiones tecnológicas adicionales.


Entonces, ¿qué debe tener una conferencia para impactarnos?


El conferencista o videoconferencia debe ir más allá de la lógica, debe emplear
palabras, tonos de voz, pausas y en ocasiones imágenes que busquen conectar con nuestras emociones, al expresarse con autoridad, convicción y entusiasmo.

¿Qué debe tener una conferencia para impactarnos?
¿Qué debe tener una conferencia para impactarnos?

Desde el punto de vista técnico, una conferencia debe iniciar con puntualidad, debe ceñirse a una duración preestablecida y debe utilizar imágenes claras e impactantes, con poco texto y solo como complemento de lo que dice el conferencista. Si es videoconferencia se debe controlar la luz para que ilumine de manera uniforme al conferencista, se debe contar con internet de alta velocidad y con una cámara de calidad, ya sea como parte de una computadora o como parte de un celular. Se deben evitar los sonidos externos y comprobar que la voz del ponente se escuche con claridad. Es horrible una videoconferencia oscura, en la que la voz del ponente se corta y en la que parecería que el protagonista es el perro de la vecina.


Si la conferencia o videoconferencia va acompañada de una presentación en
PowerPoint u otro programa de exposición visual, tales imágenes son solo para ilustrar ciertos momentos de la conferencia. No son la conferencia o
videoconferencia en sí, ni son diapositivas de la familia en un viaje que el abuelo narra. “Aquí estábamos ese día en Roma”… ¡No, por favor! Esa impresión da cuando un speaker enciende su presentación y lee las diapositivas de su conferencia como si los espectadores no supieran leer. Si vas a leer la conferencia, mi amigo, mándame la información por internet. La leo en mi propio tiempo y no tengo que soportar tu conferencia sin calidad.


Un speaker que se vuelve secundario a su presentación, realizará una conferencia o videoconferencia olvidable, poco útil e intrascendente. ¿Es esa tu conferencia ideal?


Si vemos los concursos de oratoria, nos damos cuenta de que tales expositores
realizan más conferencias de calidad que los presentadores de láminas con
información, a pesar de que parece que tienen menos elementos.


Sus herramientas son su voz, el contenido del mensaje, su lenguaje corporal y la correcta expresión de las emociones. Eso es suficiente para impartir una conferencia o videoconferencia de calidad.
Si tratamos de ser un poco más oradores y un poco menos lectores de diapositivas, podremos crear una conferencia o una videoconferencia mucho más memorable. Incluso puede ser más impactante, como lo demuestran las más famosas conferencias de la historia, mucho antes de la época de las presentaciones.


No es que no podamos usar imágenes, sino que cada diapositiva de nuestra
presentación debe tener una imagen, un mensaje y muy poco texto para que quienes presencian aquella conferencia o videoconferencia recuerden los conceptos con más facilidad. Las conferencias o videoconferencias con láminas llenas de datos abruman y aburren. Los asistentes tienden a distraerse y revisar su Instagram.

Para que un expositor logre que su conferencia o videoconferencia se quede en la memoria del público también es importante que tenga una actitud de dar.


¿Cómo es eso de tener una actitud de dar? En muchas conferencias y
videoconferencias, lo primero que muchos expositores hacen es recordar a la
audiencia sus datos de contacto, redes sociales, e-mail, etc.
“Yo, yo, yo” … suscríbete, contáctame, búscame, etcétera. ¡Estás dando una
conferencia, no haciendo un comercial!

Rafa Limón Conferencista de calidad
Conferencista de calidad


Si en lugar de enfocarnos en nosotros durante la conferencia o videoconferencia, nos entregarnos a esas personas que están del otro lado de la pantalla, viendo su computadora o su celular y deseamos con el corazón tocar sus vidas y que de verdad reciban algo, sin importarnos lo que nos den a cambio, ellos lo percibirán y es más probable que la conferencia o videoconferencia sea un éxito.


La conferencia o videoconferencia ideal lleva una estructura que ya existía desde Cicerón: se debe abrir con alguna frase de impacto o promesa, también llamada gancho, que busca atrapar la atención de los espectadores, se continúa haciendo alguna declaración (que es el tema principal principal de la conferencia) y a continuación debemos demostrar aquella declaración mediante el uso de datos, cifras o ejemplos; la última parte de la conferencia busca invitar a los espectadores a tomar alguna decisión, lo que se conoce como el “llamado a la acción”, ya sea una sugerencia, una invitación al cambio, a la reflexión, a la introspección o a que realicen alguna mejora en sus vidas. Si una conferencia o videoconferencia contiene estas partes, al menos tiene una buena estructura. Eso no significa que la impartición
sea efectiva. Eso depende del conferencista, pero ya es una conferencia bien
estructurada.


Hay muchas conferencias que puedes ver en YouTube. Entre ellas encontrarás
algunas de las más famosas de la historia, pronunciadas por líderes como el doctor Martin Luther King Jr., John F. Kennedy y Sir Winston Churchill. Esas son las mejores conferencias para modelar, pero no abundan. Notarás que no hay ayudas visuales, presentaciones ni nada más que el mensaje y el buen uso de la oratoria. ¡Conferencias inolvidables!


En otro nivel, mucho menor, hay muchas conferencias dentro de la colección TED y TEDx.


Iniciaron siendo muy buenas conferencias ya que siguen reglas, como limitar su duración a no más de 18 minutos y los temas son casi siempre de interés; hay conferencias para todos los gustos. Hoy día, después de miles de conferencias TED, la calidad es muy variable. Hay que buscarle. Existe una conferencia donde se explica cómo abrocharse las agujetas de los zapatos para que duren más tiempo anudadas. Como decía, la calidad de cada conferencia es variable.

Conferencia TEDX
Conferencia TEDX


Yo, al ser conferencista, tiendo a ser muy crítico y me es difícil recomendar
conferencias TED o TEDx pero acabo de ver dos conferencias que me gustaron:
Una se llama “How to avoid death by Power Point” por David JP Phillips y También me gusto otra conferencia del mismo expositor denominada “The 110 techniques of communication and public speaking”. Ambas en inglés pero muy buenas.


Como se puede ver, impartir una conferencia o videoconferencia de excelencia es mucho más que dominar un tema, crear láminas en Power Point y explicarlas.


Hay que ver muchas, muchas conferencias, crear presentaciones impactantes y quizá lo más importante: practicar, practicar y practicar para crear alguna conferencia que aspire a ser memorable.


Si eres speaker y te interesa sobresalir, ya tienes algunos tips; no olvides grabarte y observar tur errores, muletillas y demás áreas de oportunidad, para corregir hasta que sientas que tu conferencia o tu videoconferencia es valiosa y aporta algo útil a alguien y que no es como todas las demás[ver características de un buen speaker]. Trata de que tu conferencia sea única, valiosa y quizá hasta sobresaliente. Trata de ser tu más rudo crítico. De no serlo, te convertirás en uno o una más del montón. Eso no hace falta. Francamente sobra.


Busca una audiencia y lánzate. Ojalá lo logres. Hacen falta más conferencias y
videoconferencias de calidad.


Imaginando las primeras planas de periódicos de antaño que anunciaban desastres, pienso en titulares como “Crisis de conferencias” o “Se solicitan conferencias de calidad”, “¿Alguien puede realizar una conferencia impactante? ¡Urge! o “Huelga de asistentes a conferencias” ,“Estamos aburridos” dicen los entrevistados.


Llevemos a cabo más conferencias de calidad, impactantes y que no aburran. Que se diga que, a partir de esta época de videoconferencias, algunos conferencistas responsables buscaron y usaron las estructuras de las conferencias de la antigüedad, de las conferencias de políticos y líderes sobresalientes y se atrevieron a disminuir el uso de imágenes para ser más claros y memorables en la construcción e impartición de sus videoconferencias. Tengo un sueño. Ese es mi sueño. Conferencias y
videoconferencias deslumbrantes. Sucederá, y más si sabes de quién es esa frase.

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